El esperado regreso de Sorolla a Londres: Entrevista a Blanca Pons-Sorolla

La obra del pintor español Joaquín Sorolla vuelve a pisar suelo británico en la primera gran exposición monográfica tras más de un siglo de ausencia.

La BritishSpanish Society queda en el Museo Sorolla con Blanca Pons-Sorolla, bisnieta y máxima especialista en la obra del pintor, para hablar de su bisabuelo, de la exposición Sorolla: Spanish Master of Light en la National Gallery de Londres de la que es comisaria junto a Chris Riopelle, Curator of Post-1800 Paintings, y de relaciones hispano-británicas; “nada une más que la cultura”, nos dice.

El Museo Sorolla está ubicado en el Paseo General Martínez Campos de Madrid. En la misma acera se encuentra la sede del British Council en España y en la de enfrente, la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, sede primero de la Residencia de Estudiantes y posteriormente, a partir de 1915, de la Residencia de Señoritas, el primer centro oficial creado en España para fomentar la educación superior de la mujer.

Para entonces Sorolla ya era un pintor consagrado, habiendo cosechado grandes éxitos en París, Londres y Nueva York, y se hizo construir una casa en Madrid a la que se traslada junto con su mujer, musa y modelo, Clotilde García del Castillo, y sus tres hijos: María, Joaquín y Elena. Nuestra entrevistada Blanca es nieta de la hija mayor del matrimonio, y muestra particular emoción al posar delante de los cuadros de su abuela María.

Su bisabuela Clotilde legó al Estado en su testamento, firmado en 1925, la casa familiar y su colección personal para crear un museo en honor a su marido, fallecido en 1923. Apenas una década más tarde la casa del pintor se convertiría en el Museo Sorolla, y en la actualidad es Museo Nacional de España.

El Museo Sorolla, por tanto, tiene mucho de casa y de taller de pintor, y poco de museo impostado. No hay barreras ante los cuadros, y sí, en cambio, se exponen fotografías familiares, colección de libros, cerámicas y curiosidades varias regalos de amigos y compañeros artistas del pintor; entre estos, la importante serie de bustos de los miembros de la familia realizados por sus célebres paisanos valencianos, José Capuz y Mariano Benlliure, además de la Mademoiselle Svirsky, representación de una afamada bailarina de la época captada en plena danza por el escultor ruso, Paul Troubetzkoy. Sorolla y Troubetzkoy recibieron en 1900 el Grand Prix de la Exposición Universal de París en sus respectivas disciplinas.

El salón de la casa, con su bonita escalera de madera, que sube a los antiguos dormitorios – ahora espacio para exposiciones temporales –, y con su gran rotonda acristalada, se abre al jardín de la casa, diseñado por el propio Sorolla. El jardín de la casa fue lugar de descanso, inspiración y trabajo para el pintor: escenario donde convergían naturaleza, agua y luz y el genio del pintor.

Hoy también supone el punto de partida para nuestro familiar paseo con Blanca, que con erudita y dulce palabra nos lleva como de la mano por la vida y obra de Joaquín Sorolla: un artista español de vocación universal. La conversación también abarca el futuro, especialmente a la preparación extraordinaria para el gran y muy esperado regreso de Sorolla a Londres y para su puesta de largo en la National Gallery. Le deseamos y le auguramos un gran éxito y esperamos que la exposición sucesiva no se haga esperar tanto.

 

P. Blanca, además de bisnieta eres la máxima especialista en la obra del pintor Joaquín Sorolla. Haznos, por favor, una breve semblanza de Sorolla.

 

Joaquín Sorolla (1863-1923) es uno de los grandes pintores de todos los tiempos. Desde los inicios de su carrera soñó con convertirse en un gran artista internacional. Tras formarse en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y de estudiar especialmente a Velázquez en el Museo del Prado, con 23 años continuó su formación en Italia y visitó por primera vez París, donde quedó deslumbrado por su ambiente artístico, declarándose seguidor absoluto del naturalismo pictórico que allí se imponía. Tras años de trabajo y preparación, comenzó a presentar sus obras en el Salón de París, y en los grandes certámenes internacionales de Múnich, Berlín y Viena, así como en la Bienal de Venecia, al tiempo que lo hacía también en las Exposiciones Nacionales celebradas en Madrid. Los premios se sucedieron, culminando con un Grand Prix en la Exposición Universal de París de 1900 y la medalla de honor en la Exposición Nacional de Madrid de 1901.

Sus avances a partir de ese momento fueron sorprendentes. Sus éxitos en el Salón de París de 1905 le animarían a afrontar ese verano en Jávea nuevos retos pictóricos en torno a la luz y el color del mar, especialmente en los juegos de reflejos en el agua, con resultados prodigiosos.

En 1906 inauguraba con enorme éxito su primera gran exposición individual en la Galería Georges Petit de París. Al año siguiente una nueva muestra individual recorría las galerías de Edward Schulte en Berlín, Düsseldorf y Colonia. Y, convertido ya en un gran pintor se presentaba de nuevo en las Grafton Galleries de Londres en 1908. A estas exposiciones seguirían las de Nueva York, Búfalo y Boston en 1909, patrocinadas por The Hispanic Society of America, que alcanzarían un éxito sin precedentes; el número de visitantes, las ventas y los encargos de retratos superaron todas las expectativas del pintor. En 1911 repetía su experiencia en San Luis y Chicago, con el mismo patrocinio y éxitos similares.

Un gran encargo, la Visión de España, para la biblioteca de la Hispanic Society en Nueva York, ocuparía buena parte de sus últimos años. A lo largo de 1912 Sorolla viajó por toda la península documentando los tipos, paisajes y costumbres de cada región. Entre 1913 y 1919 pintó de nuevo en cada región los trece grandes paneles de 3,50 metros de alto por un perímetro de casi 70 metros que componen esta decoración. En esos años, además de ahondar en su faceta como retratista, pintó innumerables jardines andaluces y, sobre todo, los de su casa. También de esos años proceden algunas de sus obras de playa de mayor calidad, realizadas durante los veranos de 1915 y 1916.

Un derrame cerebral apartaría a Sorolla de la pintura en 1920.

 

P. No ha habido una exposición monográfica de Sorolla en el Reino Unido desde hace más de un siglo. ¿Por qué? ¿A qué crees que podría deberse?

 

Bueno, aunque realmente sí hubo una, en la Broadway Art Gallery, en Broadway, Worcestershire, en 1965, como fue una muestra pequeña y en parte con un sentido comercial, esta se debe considerar la primera después de aquella de 1908. La exposición de 1965 tuvo mucho éxito, aunque a un nivel más bien local. También fueron admirados los jardines de Sorolla en la exposición Impressionist Gardens, que se presentó en Edimburgo, en la National Gallery of Scotland, en 2010, éxito que se repitió con los cuadros de Sorolla que participaron en la exposición Painting the Modern Garden: Monet to Matisse en la Royal Academy en 2016.

Creo que recuperar la proyección internacional de un artista lleva su tiempo. También en Alemania pasó más de un siglo para que se presentase una nueva exposición de Sorolla y el éxito fue definitivo. No creo que exista una razón concreta, o al menos yo no alcanzo a saber cuál es…

 

P. La última fue en 1908 en las Galerías Grafton en Mayfair, Londres. Cuéntanos, ¿cómo se fraguó esta exposición?

 

Ya en 1905, quizás debido al gran éxito que Sorolla obtuvo en el Salón de París ese año, mostró interés por una gran exposición de Sorolla en Londres el crítico e historiador británico Dr. George Charles Williamson (1858-1942), que comentaba que John S. Sargent era el principal interesado en esa exposición. Unos meses después, en febrero de 1906, era la Galería Knoedler & Co, de Londres la que solicitaba también una exposición.

Tras el éxito en París en 1906 de nuevo mostraron interés, en esta ocasión pidiendo itinerar la exposición a Londres, pero no sería hasta después de presentar sus nuevas exposiciones en Alemania, cuando definitivamente Sorolla expuso en las Grafton Galleries, en 1908. Los salones eran espléndidos, mucho mejores que los de París, según contaba Sorolla. Se inauguró con gran éxito y  afluencia  de público.

 

P. Una vez inaugurada, ¿cómo fue la exposición de 1908? ¿Cómo se desarrolló?

 

El número  de visitantes fue importante. Fue visitada y admirada por artistas… pero sin embargo los resultados económicos fueron muy inferiores a los de París. Sorolla al llegar Londres y visitar las galerías y museos ya fue consciente de que su pintura no encajaría con el gusto del comprador inglés.

También pienso que hubo otras circunstancias que influyeron en el mal resultado económico, entre ellas la depresión económica de esos años, de la que también Sorolla comenta en sus cartas.

 

P. Aquella exposición, ¿fue flor de un día o tuvo consecuencias a medio y largo plazo?

 

En esa exposición hubo un hecho excepcional, en ella Sorolla encontró “al Dios-Hombre”, al hispanista y millonario americano, Archer Milton Huntington, que  se entusiasmó con su obra, compró dos cuadros y le propuso llevarla a Estados Unidos, a Nueva York, a la recién inaugurada Hispanic Society of America con unas condiciones excepcionales.

Así, a primeros de enero de 1909, Sorolla embarcaba con los 350 cuadros que se colgarían en las paredes de la institución. El éxito sin precedentes en la ciudad de Nueva York de aquella exposición le dio fama no solo a Sorolla, sino también a la institución. Las ventas superaron las 200 obras y pintó numerosos retratos. Dos años después se repetiría el periplo americano en Chicago y San Luis, patrocinado de nuevo por la Hispanic Society. Y como consecuencia de todo esto Huntington encargó a Sorolla los murales que decorarían la Biblioteca de la Hispanic con su Visión de España. Aquello fue la absoluta consolidación de su proyección internacional.

 

P. El público británico actual probablemente conozca poco a Sorolla, algo que tampoco sería sorprendente teniendo en cuenta que Sorolla: Spanish Master of Light, como ya hemos dicho, es la primera exposición que se realiza en el Reino Unido desde hace más de un siglo. ¿Es más difícil organizar una exposición cuando las referencias previas son inexistentes o muy escasas?

 

Para mí esta exposición, desde el punto de vista de su diseño, me ha resultado la más fácil de todas. Las directrices eran claras, querían una exposición retrospectiva, por temas, con obra excepcional y con formatos grandes que es en los que se mide un pintor. Y a la National Gallery, como ocurrió con el Museo del Prado, nadie se resiste a la hora de prestar. Por otro lado la colaboración más que generosa del Museo Sorolla, con obra absolutamente imprescindible en una muestra de este nivel, ha ayudado también mucho.

 

P. Chris Riopelle y tú sois los comisarios de la exposición, ¿qué se va a encontrar el público en esta exposición?

 

Al “gran Sorolla”. Es una exposición magnífica, por primera vez se van a reunir en una gran sala todos los grandes premios internacionales entre 1893 y 1900. Se va a conocer al Sorolla retratista, con la sensibilidad y delicadeza especial en las obras dedicadas a su familia. Al gran pintor de las escenas de mar y playa iluminadas por el ardiente sol Mediterráneo, al de los diferentes paisajes y tipos españoles, al pintor de jardines plenos de intimidad, y al retratista excepcional al aire libre. Es realmente un sueño de exposición. Esperamos que el público británico y el internacional se entusiasmen.

 

P. ¿Traéis obras de la exposición de 1908? ¿Habéis buscado incorporar elementos artísticos de continuidad entre 1908 y 2019?

 

Sí por supuesto, sin habérnoslo propuesto, pues la propuesta era “lo mejor”, hay 13 obras que figuraron en la exposición de 1908, un número importante si tenemos en cuenta que son 24 los cuadros anteriores a 1908 que estarán en esta exposición.

Obras de la categoría de:

Madre, 1895-1900, Autorretrato, 1904 y Clotilde con traje negro, 1906, en la Sala I.

Encajonando pasas, 1900, en la Sala II

Desnudo de mujer, 1902, El pintor Aureliano de Beruete, 1904 y Mis hijos, 1904,  en la Sala  III

Verano, 1904, en la Sala IV

Sombra del puente de Alcántara, 1906, en la Sala V

Reflejos de una fuente, 1908 en la sala VI

Y Clotilde paseando por los jardines de La Granja, 1907, Saltando a la comba, 1907, María pintando en El Pardo, 1907 e Instantánea, Biarritz, 1906 en la Sala VII.

 

P. ¿Qué obras nunca vistas antes por el público en el Reino Unido son las que incorporaréis a esta exposición.?

 

La mayoría. Hay que decir y agradecer que instituciones como el Museo del Prado es la primera vez que prestan al mismo tiempo sus tres obras estrella de Sorolla, y lo mismo ocurre con el Museo Sorolla, en este caso con 25 obras, una aportación excepcional, algo que por otro lado era lo lógico, siendo esta exposición una iniciativa del Museo Sorolla y mía, y teniendo el Museo Sorolla la colección que tiene.

 

P. Según parece, se conservan pocos cuadros de Sorolla en el Reino Unido en la actualidad, ¿es eso así?

 

Sí, muy pocos. Tienen un estupendo retrato de la Princesa Beatriz de Battemberg, la madre de nuestra Reina Victoria Eugenia, que lo pintó durante su estancia en Londres y que se conserva en la National Portrait Gallery. Hay 5 apuntes de pequeño formato muy bonitos en el Museo de Leeds y un par de obras en colecciones privadas, alguna de ellas de muy reciente adquisición.

 

P. Esta es una exposición internacional en un museo británico de reconocido prestigio mundial dedicada a un pintor español de vocación internacional: ¿de qué países y colecciones vienen los cuadros para esta exposición?

 

Vienen obras de:

Nueva York. Metropolitan Museum of Art

St. Louis, Mildred Lane Kemper Art Museum, Washington University in St. Louis

Oregón, The Oregon Public Library’s Eagle’s Nest Art Colony Collection

París, Musée d´Orsay

Venecia, Galleria Internazionale d´Arte Moderna di C´a Pesaro

Madrid, Museo Sorolla

Madrid, Museo del Prado

Madrid, Colección Banco de España

Bilbao, Museo de Bellas Artes

Valencia, Fundación Bancaja

Oviedo, Museo de Bellas Artes Asturias

Y numerosas de coleccionistas privados de diferentes países.

Es una exposición concebida para presentarse en un museo de reconocida fama internacional.

 

P. Tú eres patrona de la Fundación Museo Sorolla y presidenta de su Comisión Permanente, ¿qué supone para ti y para la Fundación que la National Gallery de Londres se haya decidido a organizar una exposición monográfica sobre Sorolla?

 

Para mí y para la Fundación esta exposición es el resultado del trabajo de muchos años y uno de nuestros sueños. El primero fue la gran retrospectiva en el Museo del Prado, ¡hace ya diez años!

 

P. Recientemente habéis organizado exposiciones de Sorolla de gran éxito en Estados Unidos, Francia, Alemania, Portugal… ¿Qué esperas de la exposición de 2019 en la National Gallery de Londres? ¿Crees que el público británico reaccionará de manera distinta al público del Musée des impressionnismes de Giverny en Paris o del Kunsthalle de Munich?

 

¡Estoy segura que tendrá de nuevo un gran éxito! La National Gallery se ha esmerado para que sea así. El Ministerio de Cultura español, de quien depende el Museo Sorolla, lo ha entendido también así desde el principio y su apoyo y colaboración ha sido fundamental. Como también lo ha sido el de la Fundación Museo Sorolla y el de todas las instituciones, museos, colecciones particulares y los patrocinadores, Iberia y CEEH, que han apostado también por ello. Quiero aprovechar esta ocasión para agradecer a todos su generosidad.

Agradezco así mismo a Gabriele Finaldi, director de la National Gallery y a Consuelo Luca de Tena, directora del Museo Sorolla su trabajo y el de sus equipos para sacar adelante con éxito, esta exposición.

Y sé también, sin la menor duda, que mis bisabuelos Joaquín y Clotilde y sus hijos nos han guiado en este nuevo proyecto.

 

P. Cuéntanos, ¿cuál es la historia del Museo Sorolla de Madrid? Y en relación a ella, ¿cuál es la labor de la Fundación Museo Sorolla?

 

El Museo Sorolla es un Museo Estatal ya que mi bisabuela Clotilde legó todos sus bienes al Estado Español. Sus hijos no solo aceptaron la decisión de su madre sino que además la incrementaron con obras que les habían correspondido a la muerte de su padre. Su hijo Joaquín, soltero y sin descendencia, legó una parte importante de sus obras en la constitución del Museo Sorolla y a su muerte legó el resto de sus bienes a la Fundación Museo Sorolla.

La labor de la Fundación Museo Sorolla es, tal y como se recoge en sus estatutos, promover, estimular y apoyar cuantas acciones, en los términos más amplios posibles, tengan relación con la misión de perpetuar el esclarecido nombre y conocimiento de la obra artística de Joaquín Sorolla Bastida, velar por el edificio y las obras que contiene, respetando la voluntad testamentaria de mi bisabuela, Clotilde García del Castillo, los legados de sus herederos y la posterior herencia de su hijo Joaquín Sorolla García, y colaborar con el Estado en la promoción y difusión del Museo Sorolla.

En estos diez últimos años la fundación se ha hecho cargo de la catalogación de sus riquísimos fondos, 5.000 dibujos, unas 7.000 fotografías, más de 7.000 documentos de su archivo, y también de las numerosas exposiciones de investigación de sus fondos, con sus catálogos. En la actualidad también está colaborando en la finalización y publicación del catálogo razonado de Sorolla.

 

P. ¿Qué tesis doctorales e investigaciones faltan por escribir sobre Sorolla?

 

Hay varias tesis ya, la última, excelente, de un primo mío, Miguel Lorente Boyer, profesor y vicedecano de la Escuela de Bellas Artes de Altea, sobre la Influencia y recursos en la técnica pictórica de Joaquín Sorolla. Pero Sorolla tiene un campo de investigación inmenso por su amplísima y diferente producción artística y por la enorme documentación que produjo y que se conserva en el Museo Sorolla.

La exposición de Londres de 1908, daría lugar a una magnífica tesis. Y quizás aparecería alguna foto con sus obras en las Grafton Galleries que hasta ahora no hemos sido capaces de localizar y que parece imposible que no se hicieran.

 

P. Adicionalmente, llevas trabajando treinta años en el catálogo razonado de Sorolla. ¿Qué es un catálogo razonado, en qué consiste, por qué es importante y por qué lleva tanto tiempo hacerlo?

 

El catálogo razonado de un artista es la recopilación de toda su obra, su justificada referencia de la fecha y lugar donde fue pintada, los datos correctos y concretos de soporte, técnica y medidas, las referencias fundamentales bibliográficas y de exposiciones, así como las procedencias iniciales y la referencia a la colección actual en la que se conserva. También su relación con otras obras.

En el caso de Sorolla, estamos hablando de una producción superior a las 4.000 obras. Un trabajo ingente pero apasionante.

Coincidiendo con la exposición de Londres se publicará el primer volumen del catálogo razonado que de dedicará a las 1300 obras pictóricas del Museo Sorolla, entre las que se incluyen, óleos, acuarelas y gouache. Los siguientes volúmenes se dedicarán a MAR – RETRATOS – PAISAJES Y JARDINES y OBRAS DE COMPOSICIÓN.

 

P. ¿Qué planes tenéis para el futuro?

 

El siguiente sueño es llevar a Sorolla al Metropolitan Museum d Nueva York, y/o a la National Gallery de Washington. Eso y el catálogo razonado son mis planes de futuro en los que sé que contaré siempre con el apoyo del Museo Sorolla.

Dudo que yo con mis años lo pueda terminar. Pero mi obligación es seguir ofreciendo mis conocimientos y fortaleciendo un equipo para que lo lleve a cabo. Creo que Sorolla se lo merece.

Por su parte el Museo Sorolla continuará con la labor emprendida en estos últimos ocho años, de mejorar el museo y sus colecciones conservando su espíritu y con la ilusión de que sea una realidad la ampliación prevista desde hace años, en los espacios que el Estado adquirió en 2009.

 

P. En tu opinión, ¿cómo puede servir la exposición de la National Gallery para fortalecer los lazos entre España y el Reino Unido?

 

Nada une más que la cultura. Estoy segura que sus lazos se estrecharán aún más.

 

La BritishSpanish Society ofrece a sus socios 20 entradas gratuitas para visitar la exposición Sorolla: Spanish Master of Light con la Spanish Painting Curatorial Fellow de la National Gallery, Akemi Herráez, el próximo 16 de mayo. Para más información, escriban a info@britishspanishsociety.org

 

 

Fotografía:    Pepa Yepes 

 

Dr Marina Arcos

 

Coordinadora de proyecto y entrevistadora: Dr Marina Pérez de Arcos